Noctívagos

Se miraron largamente rastreando las ruinas de sus almas,
Sus miradas se petrificaron señalando las agujas del reloj:
Una acariciaba la frenética vida de la primavera,
La otra acortaba la distancia de la muerte.
Ella proyectaba la sombra de él sobre la tierra que lo contenía,
Él la contemplaba como la única luz que se abrigaba en la sombras de la oscuridad,
Ambos en la atmosfera de lo noctívago se coqueteaban con locura e insania.
Ella proyectaba para él sobre la infinitud, una extensa sonrisa,
Él intentaba atraparla dentro de sus labios,
Ella sentía que la lejanía de sus ojos la hechizaban, la mapeaban y la encontraba en cada rasgo de su iris,
Él no encontraba espacios para escapar de ella aunque corriera y se escondiera,
Ella lo resguardaba en las noches, cobijando sus sueños,
Él le contaba sus tristezas y secretos,
Ambos se unían en un mutismo trasparente y sincero,
Aunque los rodeara los espíritus y las creaturas de la muerte.
Él le entregaba su corazón como cuando se ofrenda a un dios un bien preciado,
Ella recibía un ramo más de encantos a los que estaba ya habituada,
Él la tatuaba en sus silencios, la inventaba en sus ausencias y la enaltecía en sus recuerdos,
Ella lo hacia uno más de sus caballeros, le embrujaba la vida y le cegaba la vista.
Ambos se contaban la existencia, los encuentros y las noches,
Se narraban sus años y centurias, sus límites y sus universalidades.
Él la verá quedarse en la eternidad del inicio y el final
Ella lo verá partir en las cenizas del olvido.

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